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(Del
libro: A complete method for the guitar del autor Otto Feder; año 1858;
traducción y comentarios Javier R. Cinacchi en exclusiva para
www.guitarraejercicios.com.ar)
Un
aficionado que, en la medida de lo posible, se adhiera a las
composiciones de los buenos maestros, y antes de intentar reproducir un
arreglo, determinar que se hace con cuidado, y adecuado para el
instrumento. (1)
Estructura de la guitarra
La guitarra se compone, primero, del cuerpo, o parte hueca del
instrumento, que comprende la caja de resonancia, con la espalda y los
laterales, conectados ambos; segundo, el mango o mástil, a la que el
diapasón se adjunta, que termina en la cabeza [clavijero] con las
clavijas o tornillos, para afinar el tono de las cuerdas. En el cruce
del mástil y el clavijero hay una cresta pequeña, llamada cejilla, con
incisiones donde posan las cuerdas. Las pequeñas barras a todo lo largo
del mástil para apoyar los dedos se llaman trastes (2). La abertura en
la caja de resonancia se llama rosetón. Por debajo de éste es el
puente, en el que las cuerdas están aseguradas mediante un nudo
trabando su punta.
La altura de las cuerdas sobre la superficie del instrumento, según lo
dispuesto por el puente en un extremo y por la cejilla en el otro, es
de gran importancia. Algunos fabricantes colocan las cuerdas muy altas,
con el fin de evitar sacudidas contra los trastes, pero sin tener en
cuenta la facilidad de tocar. Si el puente es demasiado alto, los dedos
de la mano derecha deben presionar más conveniente para tocar las
cuerdas; si la cejilla es demasiado alta, los dedos de la mano
izquierda no pueden detener [pulsadas] las cuerdas con facilidad.
El diapasón y el mango también han de ser cuidadosamente considerados.
Si el cuello es demasiado grueso, la mano se vuelve muy pronto
fatigada, un cuello muy delgado es susceptible de doblarse. Un poco de
observación y comparación hará mucho para aclarar cualquier punto
dudoso de esta naturaleza. El diapasón no debe ser ni demasiado amplio
ni demasiado estrecho, esta última es más frecuente que el primero,
especialmente desde la cejilla hasta el tercer traste. La superficie
del diapasón debe ser ligeramente curvo, de derecha a izquierda, y el
perfil del puente deben corresponder a esa curva. Hay algunos
diapasones con una cavidad transversal entre los trastes que apenas
proyecta por encima de la madera, con el pretexto de ofrecer ayuda a la
mano izquierda, los cuales deben ser descartados por completo. Los
trastes deben ser de metal, cuidadosamente pulido, colocado
perfectamente en paralelo a una distancia poco a poco disminuyendo, y
debe levantarse muy claramente por encima de la tabla, sin que resalte
en cualquiera de los extremos a los lados del diapasón [alguna punta].
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Comentario
de J.R.C.: Está hablando de la calidad de las guitarra y su estructura
tema muy interesante. Como ya se comentó, una mala guitarra suma
dificultad al aprendizaje, o incluso una frustración muy grande al no
poder sacar buenos sonidos. Cada detalle en la guitarra debe ser bien
cuidado, influye en el sonido final desde los tipos de maderas
utilizados y cuerdas; hasta las dimensiones de la guitarra, según
donde, un milímetro puede significar mucho. En relación a las
dimensiones, según como estas estén pueden aún dificultar más el
aprendizaje. Luego si uno se acostumbra a una guitarra, no es de
sorprender que cueste un poquito adaptarse a otra.
(1) No va a escucharse igual la guitarra imitando a un instrumento que
no lo sea. Y lo mismo ocurre con algunos arreglos (no todos). No
obstante a veces para resolver un poco esto, se cambia el tono de la
música; o el que escribe la transcripción para la guitarra, lo hace lo
mejor que puede. Luego, reproducir la música de los grandes maestros,
no es algo que generalmente sea fácil, menos aún que se escuche igual.
(2) Los dedos se apoyan entre los trastes.
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